
Desde los albores de la historia, el ser humano ha deseado hacer conocer no solo a su grupo humano contemporáneo, sino su imagen, figura y obra a las futuras generaciones. Es así, como desde las cuevas de Lascaux y Altamira, con sus paredes dibujadas por nuestros antepasados 17.000 años A.C., hasta las revistas People, Caras, Gente, etc. en el día de hoy, se han inventado diversos medios y procesos para hacer perdurar en el tiempo y con diversos usos, las imágenes que mas lo representan o le convienen.
Dado que el proceso del dibujo es largo y dispendioso, amen de estar limitado como se decía en la antigüedad a aquellos que tienen el “don”, y viendo los efectos de las luces y sombras, desde las antiguas China y Mesopotamia, se intentó con algún suceso crear imágenes con la LUZ; para ello contaban con Betún de Judea y algunas sales de plata, que al ser expuestos a la luz se oscurecían, dejando la silueta clara de los objetos depositados sobre estas sustancias. El problema es que para ver se necesita luz y esa misma luz terminaba por oscurecer totalmente ese dibujo.
Es así como solo cuando Sir John Herschel en 1939 descubre las propiedades fijadoras de imagen del hiposulfito de sodio, después de las invenciones de William Henry Fox Talbot y de Nicephore Niepce, que el pincel de la naturaleza se vuelve popular y es ampliamente utilizado, Y si digo ampliamente utilizado, es por que comienza a reemplazar a la pintura y al dibujo en sus aplicaciones mas cotidianas, como son el retrato y el paisaje, llegando aun en la Inglaterra Victoriana a realizar obras alegóricas. El mismo George Bernard Shaw escribió: “La fotografía nació para liberar a la pintura de la esclavitud del retrato”.
Desde su inicio, ha cubierto, documentado y registrado todos los eventos importantes de la humanidad; descubrimientos geográficos y científicos, guerras, masacres, records deportivos, eventos sociales, grandes viajes. Ha acompañado al ser humano desde las mas grandes profundidades marinas hasta la odisea espacial, llegando hasta donde el mismo hombre no ha podido llegar, para enviar datos que nos permitan conocer mejor nuestro universo; ha ido tan lejos en ciertos campos que se ha convertido en verdadera herramienta de investigación. Las necesidades técnico científicas han logrado que se diseñen y fabriquen cámaras y lentes que después se han utilizado de manera creativa como el Ojo de pez, la cámara panorámica de 360°, los objetivos de descentramiento y bascula entre muchos otros.
La segunda mitad del siglo XX se ha llamado con justa causa la era de la imagen, dado que en gran cantidad de publicaciones periódicas así como en los libros en general esta toma y roba el lugar del texto, justificando el proverbio Chino que dice que “una imagen vale mas que mil palabras”. La fotografía análoga entra a todas las instituciones, empresas y hogares del mundo bajo diferentes formas y cubriendo diversos cometidos; transformándose en referente necesario, que demuestra la existencia de cosas, lugares o eventos a través de la fotografía. Pareciera que “las cosas existen solo si hay una fotografía para demostrarlo” (concepto masificado y muy objetado); la fotografía se interpreta entonces, como prueba irrefutable de la realidad, “la película no miente” dirían algunos, y los haluros de plata insolados resultan convirtiéndose en el soporte de ese archivo inmenso que es la historia de la sociedad y de sus logros.
Pero la imagen argéntica tiene sus días contados, desde la época de la guerra fría, las potencias en su afán por conocer, por tanto ver lo que hacían los demás, comienzan la carrera espacial, con satélites espías para observar todos los movimientos de los presuntos enemigos y, como es lógico, fotografiarlos con el fin de tener evidencias, de eso. Comienza así un nuevo tipo de captura de imagen, que se desarrolla, para hoy, lograr que un píxel sustituya a un grano de plata. La fotografía digital es el ahora y el futuro, ya que llego para quedarse. Sus características de inmediatez, ausencia de químicos contaminantes vertidos en grandes cantidades en las aguas servidas de las ciudades y capacidad de gran almacenamiento de documentos o información en pequeño espacio físico, unido a todas las opciones de óptica ya utilizadas en la foto análoga, pero debidamente adaptadas a los captores electrónicos de imagen, hacen de ella la opción de hoy y del mañana.
Dado que el proceso del dibujo es largo y dispendioso, amen de estar limitado como se decía en la antigüedad a aquellos que tienen el “don”, y viendo los efectos de las luces y sombras, desde las antiguas China y Mesopotamia, se intentó con algún suceso crear imágenes con la LUZ; para ello contaban con Betún de Judea y algunas sales de plata, que al ser expuestos a la luz se oscurecían, dejando la silueta clara de los objetos depositados sobre estas sustancias. El problema es que para ver se necesita luz y esa misma luz terminaba por oscurecer totalmente ese dibujo.
Es así como solo cuando Sir John Herschel en 1939 descubre las propiedades fijadoras de imagen del hiposulfito de sodio, después de las invenciones de William Henry Fox Talbot y de Nicephore Niepce, que el pincel de la naturaleza se vuelve popular y es ampliamente utilizado, Y si digo ampliamente utilizado, es por que comienza a reemplazar a la pintura y al dibujo en sus aplicaciones mas cotidianas, como son el retrato y el paisaje, llegando aun en la Inglaterra Victoriana a realizar obras alegóricas. El mismo George Bernard Shaw escribió: “La fotografía nació para liberar a la pintura de la esclavitud del retrato”.
Desde su inicio, ha cubierto, documentado y registrado todos los eventos importantes de la humanidad; descubrimientos geográficos y científicos, guerras, masacres, records deportivos, eventos sociales, grandes viajes. Ha acompañado al ser humano desde las mas grandes profundidades marinas hasta la odisea espacial, llegando hasta donde el mismo hombre no ha podido llegar, para enviar datos que nos permitan conocer mejor nuestro universo; ha ido tan lejos en ciertos campos que se ha convertido en verdadera herramienta de investigación. Las necesidades técnico científicas han logrado que se diseñen y fabriquen cámaras y lentes que después se han utilizado de manera creativa como el Ojo de pez, la cámara panorámica de 360°, los objetivos de descentramiento y bascula entre muchos otros.
La segunda mitad del siglo XX se ha llamado con justa causa la era de la imagen, dado que en gran cantidad de publicaciones periódicas así como en los libros en general esta toma y roba el lugar del texto, justificando el proverbio Chino que dice que “una imagen vale mas que mil palabras”. La fotografía análoga entra a todas las instituciones, empresas y hogares del mundo bajo diferentes formas y cubriendo diversos cometidos; transformándose en referente necesario, que demuestra la existencia de cosas, lugares o eventos a través de la fotografía. Pareciera que “las cosas existen solo si hay una fotografía para demostrarlo” (concepto masificado y muy objetado); la fotografía se interpreta entonces, como prueba irrefutable de la realidad, “la película no miente” dirían algunos, y los haluros de plata insolados resultan convirtiéndose en el soporte de ese archivo inmenso que es la historia de la sociedad y de sus logros.
Pero la imagen argéntica tiene sus días contados, desde la época de la guerra fría, las potencias en su afán por conocer, por tanto ver lo que hacían los demás, comienzan la carrera espacial, con satélites espías para observar todos los movimientos de los presuntos enemigos y, como es lógico, fotografiarlos con el fin de tener evidencias, de eso. Comienza así un nuevo tipo de captura de imagen, que se desarrolla, para hoy, lograr que un píxel sustituya a un grano de plata. La fotografía digital es el ahora y el futuro, ya que llego para quedarse. Sus características de inmediatez, ausencia de químicos contaminantes vertidos en grandes cantidades en las aguas servidas de las ciudades y capacidad de gran almacenamiento de documentos o información en pequeño espacio físico, unido a todas las opciones de óptica ya utilizadas en la foto análoga, pero debidamente adaptadas a los captores electrónicos de imagen, hacen de ella la opción de hoy y del mañana.
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